23/02/2007

Soneto XV - William Shakespeare

 

SONNET XV  -  Shakespeare.-

 

Let those who are in favour with their Stars

Of public honour and proud titles boastAE,

Whilst I, whom fortune of such triumph bars,

Unlookt for joy in that I honour most.

Great princes' favourites their fair leaves spread

But as the marigold at the suns' eye;

And in themselves their pride lies buried,

For at a frown they in their glory die.

The painful warrior famoused for fight,

After a thousand victories once foil'd,

Is from the book of honour razed quite

And all the rest forgot for which he toild':

Then happy I, that love and am beloved

            Where I may not remove nor be removed

 

Dejad a esos, por sus estrellas favorecidos,

Del mundano honor y sus volátiles títulos vanagloriarse,

Mientras yo, quien la fortuna de esos triunfos evita,

Aspiro a la dicha en aquello que más precio.

Los grandes favoritos (de la princesa), bellas hojas esparcen,

Más como la caléndula al rayo solar;

En ellos mismos su orgullo yace escondido,

Ya que ante un ceño adusto, en su gloria perecen.

El dolorido guerrero, afamado por luchar,

Luego de miles de victorias, una vez derrotado,

Es del libro del honor rudamente arrasado

Y sus logros esforzados, prontamente olvidados:

            Entonces feliz yo, que amo y soy amado,

Pues no puedo mudar ni ser mudado.-

 

Los tiempos han cambiado, perece cantar el Bardo Isabelino. En este soneto, en su primera parte y casi hasta el final, se denuncia a aquellos que buscan la gloria mundana. Aquellos que se regodean con volátiles títulos y buscan el reconocimiento ajeno como medida de todo valor; este reconocimiento falso e interesado, que prohíja un orgullo mortal (es decir causa de muerte). Todo esto esta en el soneto.

Aquí, por ejemplo, en el reconocimiento está el cambio de tiempo que advierte el poeta. En tiempos Isabelinos el reconocimiento y los títulos y honores son tan volátiles como los pétalos de una flor al viento. Van y vienen. Atrás quedó el tiempo heroico de la Hélade, donde Aquiles, arquetipo de Héroe, busca con sus acciones y exige en consecuencia, el reconocimiento de sus pares y del pueblo todo. Es decir, en definitiva, aspira al reconocimiento universal. Por ello en la plenitud de su vida, en ofrenda a la memoria inmortal de los pueblos, muere heroicamente. Pero renace por siempre, en cada canción, en cada cuento, en cada emulación de aquellos que aspiran al mas alto areté.-

Esa gloria, esa excelencia ha desaparecido en tiempos de Shakespeare, (como lamentamos su ausencia hoy día) y se refleja en estos versos,

 

The painful warrior famoused for fight,

After a thousand victories once foil'd,

Is from the book of honour razed quite

And all the rest forgot for which he toild':

 

El guerrero es olvidado y negado.

Aquí el quid. ¿Entonces a que apunta nuestro poeta, con "la dicha en aquello que mas precio"?. Pues aspira a aquello que las polillas y el hollín no pueden destruir: el amor.

El amor como aspiración de infinitud. Aquí una vez más se muestra el ansia de armonía al que aspira continuamente el elegido de las Musas. Y esa armonía universal la rige el amor, en su participación divina y en su vida humana.-

Él sabe que el libro del honor ha sido adulterado por los mercaderes de la vida. Que los aplausos de hoy se trocan mañana en cachetazos. Y que los caminantes de este mundo ya están a sus anchas engañando y lucrando. Entonces sentencia el autor que es el Amor el areté supremo. Todo esto tiene una vaga reminiscencia agustiniana, "ama y haz lo que quieras". Ama al Amor Primero, se entiende, y de allí para abajo, todo amor es reflejo y parte de Aquél Único y Sempiterno. Amor que no muda. Y dichoso el que encuentre el reflejo de aquel y sea correspondido, pues,

 

Entonces feliz yo, que amo y soy amado,

Pues no puedo mudar ni ser mudado.-

 

Demódoco, desde Siracusa.-

Posted by La Tostadora Moderna at 20:41:55 | Permanent Link | Comments (0) |

19/02/2007

A la Mañana - William Blake

En esta oportunidad volvemos a la literatura inglesa, como notarán, dentro de la línea poética que se trazaría desde William Shakespeare, pasando por John Milton hasta quien nos ocupa hoy, William Blake.

No es casual nuestra elección sino que se corresponde con una profunda vinculación entre esos autores antes nombrados que, más allá de diversas diferencias (claras entre Shakespeare y Milton) se mantienen "orientados" (con el sentido fuerte del término) hacia el mismo horizonte (nos valemos del lógico juego semántico).

En esta oportunidad habrá una innovación en la Tostadora Moderna, pues se suma a nuestro "staff" (harto fea palabra, perdón por su uso) un nuevo columnista. Innovación doble será, ya que la traducción del texto de su lengua original al castellano correrá por nuestra cuenta y las consideraciones posteriores serán de Homero Basilio Reyes. Será un artículo combinado.

Los dejamos entonces con "To Morning" de William Blake y con nuestro amigo Homero.

Esperamos, como siempre, sus comentarios,

Vale,

El Tostador.-


TO MORNING

O holy virgin! clad in purest white,

Unlock heav'n's golden gates, and issue forth;

Awake the dawn that sleeps in heaven; let light

Rise from the chambers of the east, and bring

The honied dew that cometh on waking day.


 

O radiant morning, salute the sun,

Rouz'd like a huntsman to the chace; and, with

Thy buskin'd feet, appear upon our hills.

 A LA MAÑANA

¡Oh Sacra virgen! Revestida del más puro blanco,

Abre las doradas puertas del cielo, y surge;

Despierta al alba que duerme en el cielo; deja a la luz

Surgir de las cámaras del este, y traer

El rocío de miel que llega con el día que despierta.

 

Oh radiante mañana, saluda al sol

Que se anima como el cazador con la cacería; y, con

Tus pies en sus coturnos, preséntate sobre nuestras colinas.


 

En el pequeño poema de Blake "A La mañana", podemos ver el juego de imágenes o arquetipos. El que más resalta es el de la pureza virginal, evocada en muchas de las grandes tradiciones (recordemos el dogma de la inmaculada concepción en el catolicismo); "¡Oh sacra virgen! Revestida del más puro blanco, abre las doradas puertas del cielo y surge...",

"la virgen" esta asociada "a la mañana", o sea la primera parte del día o su comienzo. El comienzo siempre esta relacionado con la beatitud primordial y a medida que nos alejamos de este, se produce el inevitable desgaste. De allí lo que señalaba Eliade sobre los ritos de renovación del cosmos como una de abolición de la historia y del paso del tiempo. 

 De alguna manera esta "mañana" o "virgen" nos trae la "luz", que es la claridad indispensable para ver lo "que es" y no andar en las tinieblas, lo que podría tener una perfecta connotación espiritual , vasta ver los evangelios para notar que el Verbo es "la verdadera luz era la que alumbra  a todo hombre viniendo al mundo"(San Juan 1,9)  Siguiendo con Blake  en donde le "pide" a la mañana:

"despierta al alba que duerme en el cielo; deja a la luz surgir de las cámaras del este, y traer el rocío de miel que llega con el día que despierta."  

Una segunda figura para resaltar  es el sol , el principio activo y viril :

"Oh radiante mañana saluda al sol, que se anima como el cazador con la cacería..."

Finalmente concluye este bello poema con el pedido de manifestación de la mañana "...y con tus pies en sus conturnos, presentate sobre nuestras colinas".

Homero Basilio Reyes.-

Posted by La Tostadora Moderna at 03:52:44 | Permanent Link | Comments (2) |